Los Reyes Magos se suben a la calesita: una propuesta especial para chicos y familias de la Comuna 12
En la previa del Día de Reyes, los barrios de la Comuna 12 se suman a una iniciativa inédita que combina tradición, comercio barrial y juegos clásicos.
Este lunes, quienes compren una pizza grande, un juguete o un kilo de helado en locales adheridos recibirán cuatro vueltas gratis en las calesitas de la Ciudad, una postal que remite directamente a la infancia y al encuentro en el espacio público.
La propuesta, impulsada de manera conjunta por calesitas porteñas, pizzerías, jugueterías y heladerías, busca reforzar el espíritu de los Reyes Magos con una acción concreta y accesible para las familias. En lugar de promociones digitales o sorteos online, la apuesta es clara: volver a la calle, al paseo barrial y a los rituales compartidos.
Heladerías de la Comuna 12 que participan
En los barrios de Saavedra, Coghlan y Villa Pueyrredón, varias heladerías se suman a la experiencia y funcionan como puntos de acceso al beneficio:
OCCO Helados
García del Río 3278 (Saavedra)
Heladería Venecia
Vidal 3800 (Saavedra)
Heladería Riviera
Av. Ricardo Balbín 2855 (Coghlan / Saavedra)
PerTe Helados
Av. Mosconi 2999 (Villa Pueyrredón)
En todos los casos, la mecánica es simple: con la compra de un kilo de helado, los clientes reciben el pase gratuito para disfrutar de la calesita, un incentivo pensado especialmente para los más chicos, pero que también despierta la nostalgia de los adultos.
Comercio local y tradición, de la mano
La iniciativa no solo apunta al entretenimiento infantil. También representa un impulso para el comercio de cercanía en una fecha clave del calendario, reforzando el vínculo entre vecinos y locales históricos de cada barrio. En tiempos donde el consumo suele desplazarse a grandes cadenas o plataformas digitales, la propuesta recupera el valor del mostrador, la charla corta y el paseo sin apuro.
Con los Reyes Magos como excusa, las calesitas vuelven a ser protagonistas y la Comuna 12 se suma a una celebración que combina juego, identidad barrial y apoyo al comercio local. Una invitación sencilla: comprar en el barrio y regalar, aunque sea por un rato, una vuelta más de alegría.