Debate por el futuro de los monos del ex bioterio del CEMIC: no hay acuerdo con la ONG querellante y se dilata el traslado
Seis macacos todavía permanecen en el subsuelo del centro de salud de Saavedra, una situación cuestionada por organizaciones ambientalistas. Recientemente la Legislatura aprobó un pedido de informes.
Mientras la vida cotidiana sigue, seis monos permanecen hace largos años encerrados en el subsuelo del CEMIC de Saavedra, sin contacto con la luz solar. La situación, informada por este periódico, es seguida de cerca por organizaciones ambientalistas, pero por el momento se encuentra trabada y sin una solución a la vista. Esta semana, después de un largo silencio, el hospital privado dio su versión.
Se trata de los últimos primates alojados bajo experimentación en el país, dentro de un espacio que funcionaba como bioterio y fue cerrado en 2021. La mayoría de los ejemplares pudieron ser trasladados a Sudáfrica, pero seis monos macacos cangrejeros (Macaca fascicularis) aguardan por una resolución.
Ante la consulta de este periódico, voceros del CEMIC habían preferido no expresarse sobre el tema. Pero sí lo hicieron ante Clarín, donde compartieron sus explicaciones. Allí transmitieron su deseo de trasladar a los animales al Primate Sanctuary Foundation de Israel, recomendado por organizaciones internacionales expertas. Ese lugar era el destino previsto cuando se organizó un vuelo, frustrado meses atrás por la guerra en Medio Oriente.
El CEMIC plantea que "si mañana mismo hay un vuelo" podría hacerse el traslado. Aunque aclaran que la logística no es fácil y muy costosa: pocas aerolíneas aceptan el traslado de animales silvestres, los países tienen normas sanitarias estrictas, y los costos pueden superar los 70 mil dólares por animal.
Sin embargo, desde la ONG "Proyecto Gran Simio España", que tiene a su cargo la querella, proponen la mudanza a predios de la Provincia de Buenos Aires, como la Fundación Campo Bianco, en Luján. Argumentan que no puede someterse nuevamente a los animales al estrés de un vuelo de largas horas. Y piden que la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) intervenga con mayor firmeza, indagando a los responsables del bioterio cerrado.
En el medio, se empezó a pensar en una alternativa, que sería el traslado a Francia, donde funciona otro santuario. Aunque por trámites y cuestiones operativas, no podría hacerse en menos de seis meses.
En paralelo, desde el CEMIC comentaron cómo es la situación actual de los monos. Destacaron que tienen acceso a agua permanente mediante bebederos automáticos, alimentación regular, atención veterinaria y registros individuales. También citaron el último informe de la UFEMA, que visitó en mayo pasado el lugar, y concluyó que "no existían indicadores objetivos que permitieran inferir situaciones actuales de maltrato, crueldad o sufrimiento innecesario", contraponiendo el argumento de la querella.
Fuente: Clarín.com

Aprobación en la Legislatura de un proyecto de Ley
Mientras tanto, a nivel local el tema ganó repercusión. En la última sesión de la Legislatura porteña, se aprobó el pedido de informes presentado por el bloque de Confianza y Desarrollo para que intervenga la Secretaría de Ambiente del Gobierno porteño con una serie de respuestas sobre la situación de los animales. El organismo tendrá 30 días hábiles para hacerlo.